Boceto de telar inspirado en biodiversidad del Perú.

Boceto de telar inspirado en biodiversidad del Perú.

UNWEAVE THE IMAGES

Excavamos la corteza de la tierra para encontrar los sedimentos y descifrar el proceso discontinuo de la estratigrafía. Cada estrato es como la fibra de un tejido mineral. El vegetal se fosiliza y se sedimenta en forma de resto mineral; el mineral es absorbido por las plantas y se vuelve el alimento para el animal. Uno deviene la huella del otro en un tejido continuo.

 

Tejer nos relaciona con el entorno.

En cada lugar existen distintas fibras, y para cada una de ellas se han creado técnicas y usos particulares. Los locales han desarrollado diferentes habilidades para trabajar fibras provenientes de plantas y pelajes animales. Algunos saben bordar, otros hacer telar y otros tejidos de cestería. Las fibras pueden crecer en distintos lugares, pero cambian su dureza, espesor y color. Donde crece el junco se hacen canastas, donde aparece la totora tapetes y donde hay toquilla se hacen sombreros. En cada lugar existen distintas fibras y técnicas.

 

Las fibras siguen las formas orgánicas y al tejer toman la forma del cuerpo que es envuelto. Una canasta se teje alrededor de un molde como la corteza de un árbol se pliega alrededor del tronco, o como las capas geológicas que circundan y envuelven la tierra. El tejido se pliega, nos cubre y protege. Es la superficie que nos rodea.

 

En un telar, las fibras de los animales, los tintes de las plantas y los pigmentos minerales forman un único tejido. Las fibras y los hilos se tuercen, se tiñen y se entrelazan una sobre otra de manera discontinua o intercalada formando distintos puntos o patrones. Cada punto crea una textura única en la superficie. Este proceso es entendido por los artesanos quienes moldean con sus manos una memoria del lugar. Ellos, como hacedores, son capaces de entender la transformación del material que utilizan, que ocurre desde el lugar donde crecen las fibras hasta el momento en que sus manos las componen y les dan el acabado final.

 

Mirar dentro del lugar es destejer su imagen. Pelar sus capas y huellas formadas por el tiempo hasta encontrar las fibras y patrones que han tomado forma.

Destejer la imagen es desmembrarla en fibras sensibles al tacto. Es penetrar en la piel de la superficie visible y entender los procesos manuales y corporales con que tomaron forma. Reaprender la labor de los artesanos significa restablecer contacto con estos procesos. Entender que detrás de la imagen existe una huella dejada por el cuerpo y la naturaleza.

CONCEPTO Y DISEÑO
RAFAEL FREYRE Y ANA BARBOZA

TEJIDO EN JUNCO
SAMUEL Y EBER GOICOCHEA

TEJIDO DE TELAR
ELVIA PAUCAR

TRABAJO EN PIEDRA
ROBERTO ROMÁN